El AVE 2192 de Renfe, que cubría el trayecto Madrid-Málaga, se detuvo unos 11 minutos la noche del martes 27 de octubre cerca de Urda (Toledo), a menos de un kilómetro del punto donde unas 12 horas después chocaron un AVE y un tren de Iryo, según El Español. Según el seguimiento GPS de Renfe recogido por ese diario, la parada empezó hacia las 20:32 y el tren reanudó la marcha hacia las 20:43.
El Español atribuye la parada a una pérdida de conexión con el LZB, el sistema de control de la línea, a partir del testimonio de un trabajador de Renfe que viajaba en el tren. Según el diario, el tren circuló después a velocidad reducida unos 6 kilómetros, hasta el punto de reconexión del sistema, y acumuló unos 17 minutos más de retraso. El colectivo de maquinistas confirmó a ese medio la caída del LZB aquella tarde.
Según la nota preliminar de la comisión que investiga el accidente, citada por El Español, la avería del LZB del día del choque empezó a las 08:31 y la colisión fue a las 08:53. La investigación analizará las averías del LZB, las instrucciones de control del tráfico y el mantenimiento de las instalaciones. El propio diario advierte de que no puede establecerse que ambas incidencias se debieran a la misma avería.
Noticia en estudio: la información procede de un solo medio, basada en datos GPS y fuentes no identificadas. Ni Adif, ni Renfe, ni la comisión investigadora han confirmado la parada del AVE 2192 ni su causa.
Esta noticia se sostiene por sus propios hechos. The Post Apocalyptic no establece relación con otros incidentes salvo que las fuentes la demuestren.
Fuentes
Historial público
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